Durante este periodo de confinamiento y aislamiento social, muchas familias han tenido que optar por el, ya conocido, tele-trabajo. Sin embargo, suspensión de las clases presenciales ha puesto de manifiesto una falta de organización entre los padres de hijos pequeños, los cuales debíán de atender al trabajo a la vez que supervisan a los niños.
Es aquí donde aparece la profesión de “canguro”, la cual ha ido cobrando más importancia a lo largo de esta pandemia. Celia Ortega es cuidadora de 2 niños, cuyos padres han tenido que teletrabajar, y ahora cubrir sus puestos de trabajo de forma presencial, convirtiéndose ya casi parte de la familia.
Hoy nos contará un poco más acerca de esta profesión y cómo es su relación con estos niños.
¿Cómo comenzaste tu trabajo como canguro? ¿Habías trabajado ya de ello?
Había trabajado de ello alguna vez durante el curso para sacarme un dinero extra. Tengo hermanos más pequeños que yo y estoy acostumbrada a cuidar a niños de entre 3-6 años. Durante el confinamiento, las familias con las que más confianza tenía me contactaron para echarles un clave, ya que las horas de sus puestos de trabajo coincidían con las horas en las que sus hijos estaban despiertos haciendo deberes y no podían hacerse cargo de estar atentos a ellos. Luego comenzamos con las fases, y los padres de las dos familias a las que ayudo volvieron a sus puestos de trabajo, por lo que tampoco podían dejar a sus hijos en la casa solos. Su última alternativa era contratar una canguro, ya que en ambos casos, los familiares más cercanos eran personas de riesgo y no podían exponerse de esa forma al ir y venir todos los días a sus casa. La verdad es que no me esperaba que tuviera tanta afluencia de trabajo en una situación así, pero me alegra poder ayudar a las dos familias.

¿Qué ventajas pueden tener los padres de los niños que contraten un/una canguro?
Pues la principal es sobretodo el desahogo que supone poder hacer su trabajo sin estar ocupados de si sus hijos necesitan ayuda con los deberes o reclaman su atención porque se aburren. Así por las tardes pueden disfrutar más del ocio con ellos y no centrarse en las tareas que puedan tener.
¿Cuál es tu rutina con los niños?
En la primera familia me ocupo de un niño de 7 años al cual le mandaron unas fichas con deberes para acabar el curso. Las solemos acabar en hora u hora y media y después el resto de la mañana jugamos. Intento siempre que estos juegos estén relacionados con las cosas que va a aprendiendo en la escuela para hacerlo un poco más pedagógico a la vez que entretenido. Luego la segunda familia son dos niños, uno pequeño de 3 años y su hermana de 12. Con ésta última la voy ayudando con sus deberes, ya que está en primero de la ESO, y con el pequeño cubrir sus necesidades y atenderlo.

¿Crees que los niños durante esta cuarentena deben de disfrutar más del ocio y tiempo libre que de costumbre o también centrarse en sus obligaciones?
Creo que la clave está en el equilibro. Los niños pequeños deben de jugar obviamente. Pero cuando tienen ya mayores responsabilidades estudiantiles, no olvidarse de ellas para no perder el hábito de cara al nuevo curso. Además hay que entender que aunque haya un aprobado general, el curso como tal no ha acabado, y es preferible continuar con repasos de las cosas que han ido aprendiendo y ya descansar cuando sea verano.
FDO: Elsa Nieto Martínez