Nadal sigue con paso firme en Madrid

Raúl García

Rafael Nadal, que ayer derrotó en el día de su cumpleaños al joven murciano Carlos Alcaraz 6-1 6-2, hoy tenía un nuevo compromiso en el Mutua Madrid Open, donde también se enfrentaba a un jovencísimo tenista, pero australiano, de 21 años y llamado Popyrin, que dio algo más de guerra, pero que el tenista de Manacor despachó en dos cómodos sets.

El tenista australiano planteó un partido a la misma par, valiente y suicida, y le funcionó por casi 2 juegos, pero en tierra batida, depender de que tus cañonazos al saque funcionen casi siempre, y jugarte cada vez que puedas el winner, al final no acaba saliendo bien. Y el caso es que ganó su primer juego con suma facilidad e incluso dispuso de 3 bolas de break nada más comenzar su primer juego al resto, pero en cuánto Nadal sacó ese juego, el partido ya se le puso cuesta arriba.

El español, sin embargo, sí se mostró bastante más sólido durante todo el encuentro, quizás el saque (que ha mejorado, al menos, con respecto a Montecarlo y el Godó) sigue siendo una de sus asignaturas pendientes, y es que, aunque es un aspecto que ha mejorado en su tenis en los últimos años, encadena momentos muy buenos y momentos más bien malos, no es regular con su saque, y eso, a veces, te juega una mala pasada.

Se complicó un poco la vida con un break que le hizo Popyrin, pero la ventaja era muy grande para que el español la dejase escapar. El australiano, que sacaba muy bien y muy fuerte, combinaba algún winner muy bueno, con otros errores groseros, y es lo que pasa cuando te la juegas cada dos por tres, que a no ser que seas un fuera de serie, es estar tirando una moneda al aire de manera continua.

Nadal cerraba el primer set al resto, con un saque y red que no le salía muy bien a Popyrin, y el español comenzaba el segundo set sacando, y con algo más de confianza respecto a cómo comenzó el primer set. Pronto se puso 3-0 a favor, con un break de ventaja, y el partido se puso ya muy de cara.

El australiano, que ya no tenía nada que perder, siguió jugándoselas, y alguna que otra le entraba, también convirtió una buena cantidad de aces, pero su servicio, que era una de sus mejores armas, no hizo mucho daño, ya que no llegó ni al 50% de primeros servicios, lo que Nadal, por supuesto, aprovechaba.

En este segundo set el español consiguió el break muy pronto y no quiso emplearse muy a fondo en el resto de juegos al resto, estuvo más o menos estable con su saque, y eso le bastó para cerrar también 6-3 el segundo parcial y poner los pies en los cuartos de final, donde le esperará el ganador del Evans-Zverev, por una posible plaza en las semifinales del Mutua Madrid Open.

Queda aún unos días frenéticos de tenis.

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