Raúl García
No les esperaban a los blancos un partido cómodo contra el Chelsea, y para nada lo fue, sobre todo en la primera parte, donde los blues estuvieron bastante más vivos, y llegando con muchísimo peligro, solo las malas decisiones en los metros finales le privaron al equipo londinense de irse al partido de vuelta con una mayor ventaja, mientras que el Madrid de Zidane aprovechó las pocas que tuvo, y vio al final el empate incluso con buenos ojos.
Los ingleses comenzaron el partido a tope, mientras que los blancos comenzaron muy fríos y con el “pie izquierdo”. Zidane volvía a los 3 centrales (Militao, Varane y Nacho), dos carrileros (Carvajal, que ya ha dicho adios a la temporada definitivamente, y Marcelo, que no pasa por su mejor momento como futbolista), volvían el tridente en el medio del campo de siempre (Casemiro, Kroos y Modric) y arriba estaban Vinicius y Benzema. Y en portería el belga Courtois.
Los de Tuchel apretaban muy arriba y sabían replegarse bastante bien atrás, no dejando al Madrid correr cuando robaban el balón, y apenas habían pasado 10 minutos cuando Werner tuvo una oportunidad tremeda, que acababa salvando Thibaut Courtois con una parada salvadora. Mount y Pulisic hacían mucho daño a la espalda de la defensa blanca, que andaba algo descolocada y dejando muchísimos huecos entre ellos.
Lo volvería a intentar Werner, pero esta vez su disparo no llevaba mucho peligro. Sí llevaría peligro ahora un balón largo de Rüdiger que controlaba Pulisic para acabar regateando a Courtois y marcando a puerta vacía, ante la pasividad de los defensas del Madrid, que fueron antes a tapar la portería que a intentar presionar o robarle el balón al futbolista estadounidense.
Era un jarro de agua fría para el Madrid, que llevaba unos cuantos partidos seguidos sin encajar gol, y veía cómo en 15 minutos ya le habían marcado uno y podía haber caído otro. Empezaba a llover en el Alfredo Di Stéfano, y Benzema se sacaba de la nada un trallazo que repelía el palo. Era el primer gran aviso del Madrid, que desquitarse pronto del gol en contra.
Seguía llegando el conjunto blue, sobre todo por la banda de Marcelo, que se vio superado prácticamente durante todo el partido, no era capaz de ganarle una carrera a cualquier futbolista del equipo inglés que echase a correr por esa banda, tampoco, si subía demasiado, era capaz de recuperar su posición más o menos a tiempo. Eso lo sabía el Chelsea y lo penalizaba con numerosas llegadas, que al final no terminaban en nada, pero que llegaban siempre peligro.
El Madrid aprovecharía que el Chelsea de Tuchel no sabía resolver las llegadas al área (algunas incluso con superioridad numérica o 3 contra 3, o 4 contra 4), y en una jugada ensayada en un córner, que sacaba en corto Kroos para Modric, y el croata se la daba a Marcelo, que ponía un gran centro al segundo palo que ganaba Casemiro de cabeza, para que, Benzema de cabeza, controlara el balón y fusilara a Mendy a bocajarro. Era el empate del Madrid, que en su segunda gran ocasión conseguía el empate 1, algo que parecía complicado viendo el transcurso del partido.
Un gol que valía su peso en oro. Tendría otra ocasión los de Zidane más o menos clara, pero esta vez el tiro desde la frontal de Kroos se iba desviado. Werner tendría la última de la primera parte y se llegaría al descanso. Mención especial para el medio centro defensivo Kanté, que acabaría siendo el mejor del partido, y un auténtico dolor de cabeza para los merengues, puesto que el francés llegaba a todos sitios, parecía que no se cansaba, no fallaba un pase y arrancaba con mucha potencia. Un partidazo el suyo.
La segunda parte sería una historia completamente diferente. Apenas habría ya llegadas y ocasiones realmente claras y el partido se equilibró mucho, con ambos equipos muy seguros atrás e intentando llegar arriba, pero sin demasiados riesgos.
Apenas un tiro de falta de Ziyech, que fue manso a las manos de Courtois, un tiro lejano de Kroos y un cabezazo de Varane que rebotó en un defensa y se fue lamiendo el palo, fueron las únicas llegadas con peligro de esta segunda mitad. Zidane introduciría a Hazard por Vinicius en primer lugar, para posteriormente meter a Odriozola y Asensio por Carvajal y Marcelo, y en el último minuto entraría Rodrygo por Benzema.
El Madrid se iba de su propio campo con la sensación (sobre todo en la primera parte) de que el empate había sido incluso bueno visto lo visto, con la sensación de que el partido podría haber acabado mucho peor y que siguen teniendo muchas opciones de pasar a la final de la Champions en Estambul, el Chelsea, por otro lado, se iba con la sensación contraria, de haber desaprovechado sus mejores momentos en el campo para haber metido un segundo gol, que hubiera puesto las cosas más complicadas aún a los blancos.
¿El desenlace? El próximo miércoles en Stamford Bridge.