Pablo Tornel
A los seguidores acérrimos de David Bowie, el término “Trilogía de Berlín” no les será desconocido. Así denominó el propio Duque Blanco a los tres discos que realizó junto a Brian Eno, Iggy Pop y el productor Tony Visconti en la capital alemana. Estos son Low, “Heroes” y Lodger.
A finales de 1976 el artista británico estaba viviendo uno de los momentos más complicados de su vida. Su adicción a las drogas, en concreto la cocaína, le estaba haciendo mella. Su alarmante cambio físico y su comportamiento excéntrico y errático causaron controversia en sus apariciones en televisión. Su carrera musical y su vida estaban al borde del abismo.
Para darle un vuelco necesario, David Bowie decidió mudarse a Berlín Occidental junto al cantante y ex miembro de los Stooges, Iggy Pop. Ambos atraídos por el kraut rock, Kraftwerk, otras corrientes musicales que habían nacido en Alemania y el anonimato del que disfrutaban en la ciudad.
Dentro de estas nuevas corrientes se encontraba el tercer protagonista de la Trilogía, Brian Eno. Su disco minimalista Discreet Music es considerado como una de las primeras muestras de la música ambient, si bien hay ejemplos anteriores como el Sonic Seasonings de Wendy Carlos.
De la colaboración musical y la amistad que surgió entre estas tres personas nació la Trilogía de Berlín de David Bowie. Con influencias minimalistas, ambientales y de la música rock alemana, estos tres discos son considerados como piezas claves de SU discografía , siendo “Heroes” el que más éxito crítico y comercial recibió.
Sin embargo, este es el único grabado enteramente en Berlín y el único que hace referencia a la metrópolis alemana. Por esta razón a la vista de los más puristas, este es el único álbum de la Trilogía que debería ser considerado berlinés.
No solo eso, sino que la verdadera “Trilogía de Berlín” la deberían conformar el ya mencionado disco de David Bowie, The Idiot de Iggy Pop y Ambient 1: Music for Airports de Brian Eno.
La mayoría de las canciones que forman los tres discos fueron grabadas en el mismo estudio, a menudo utilizando al mismo personal técnico y en casi todas ellas colaborando los tres artistas entre sí.
Lejos de la irregularidad en cuanto a la calidad de Low, “Heroes” y Lodger, los álbumes de Iggy Pop, Brian Eno y David Bowie son considerados como fundamentales en la segunda mitad del siglo XX, y de gran influencia para artistas posteriores.
The Idiot es considerado un disco de referencia para innumerables grupos post-punk, de industrial y rock gótico como por ejemplo Joy Division, Depeche Mode y Nine Inch Nails. Ambient 1: Music For Airports es un pináculo de la música ambient, siendo el álbum de referencia para numerosos artistas de este género. “Heroes” es admirado por ser uno de los mejores álbumes del artista británico, lo cual es mucho decir.
Berlín fue el epicentro de una gran actividad musical que dejó tres tótems de la música moderna. Su relevancia hoy en día sigue siendo importante, siendo inspiración de numerosos artistas y músicos nostálgicos de una época que no vivieron y que desean vivir.