Raúl García Gómez
Venían los de Zidane de un esfuerzo muy grande en la última semana (Liverpool-Barcelona-Liverpool) y con muchísimas bajas (10 con la de Valverde a última hora), y lo pagó en Getafe, donde a pesar de empatar y hacer que el Atlético se aleje 3 puntos, y dejando la posibilidad de que el Barcelona les vuelva a pasar en la tabla, rascó un punto, que, en varias veces, parecía también que se escapaba.
Porque fue el Getafe el que gozó de la mayoría de ocasiones. El Madrid salía con un once inédito debido a las bajas ya mencionadas, y acabaría con uno más inédito aún, con hasta tres jugadores del filial sobre el verde.
Courtois fue, en gran parte, el salvador blanco, el que sostuvo al equipo cuando peor lo pasaba. Ya en los primeros minutos avisaban los de Bordalás con una doble ocasión, primero repelía Chust un tiro de Jaime Mata, y luego entre el guardameta belga y Modric, anularon otra clara ocasión a balón parado de los azulones.
Entonces llegó la jugada más polémica (el Getafe reclamaría también dos penaltis, pero no se pitó ninguno) del partido, en un gol de Mariano tras un gran pase de Militao, que fue anulado por fuera de juego, y ha traído mucha cola por la imagen con la que se decidió que era fuera de juego, puesto que en ese fotograma el balón parece que ya ha salido de las botas de Militao, y en el fotograma anterior, donde parece que aún no ha salido del todo el balón, se aprecia que no estaba en fuera de juego el delantero del conjunto blanco.
Sea como sea, Mariano había regateado al David Soria y había marcado gol, pero desde el VAR lo anularon, dejando muchas dudas por lo ya expuesto. El gol no subiría al marcador, y sería el único que se marcaría en todo el partido.
Inmediatamente después de anular el gol, volvía el Getafe a llegar, esta vez con un tiro de Arambarri que se marchaba fuera por muy poco.
El Madrid intentaba tener el balón, sobre todo en los pies de Modric e Isco (los únicos medios que arrancaron de inicio), pero el Getafe no renunciaba ni mucho menos a ello, y, además, volvía a crear peligro en centros laterales, y esta vez Jaime Mata enviaba el balón al palo tras un gran cabezazo. Se salvaban los de Zidane, que no estaban cómodos en el césped.
Sin embargo, a través de centros también, llegarían las más claras el Madrid en todo el partido, primero con un centro de Marcelo que acababa sacando bajo palos Timor, tras una mala salida de Soria y un Mariano que entraba como un toro, y, posteriormente, tras un cabezazo solo de Vinicius a centro de Odriozola, que iba muy flojo a potería.
Se llegaba al descanso con empate a 0, y no se movería el marcador en el resto del partido. El Madrid había tenido dos ocasiones más o menos claras, aparte del gol anulado, y el Getafe también unas cuantas claras, pero en la segunda parte las ocasiones ya solo serían para los azulones.
Los de Zidane perdían balones en zonas muy peligrosas y el Getafe lo aprovechaba, en una de ellas fue Marcelo el que perdió el balón en el centro del campo, y en un 3 para 3, acabó con Courtois haciendo otra gran estirada, esta vez a tiro de Ünal desde la frontal.
Llegaba menos el Madrid que en la primera parte, donde no llegaron tampoco mucho, pero al menos sí tuvieron alguna ocasión de peligro, en esta segunda parte, poco arriba de Vinicius, Asensio, Rodrygo y compañía. Movían ambos el banquillo y Zidane introducía a un chaval de 21 años del filial, llamado Antonio Blanco, que debutaba en el primer equipo.
Con los cambios, el Madrid volvía un poco al 4-3-3, con tres mediocentros y 3 arriba, alejándose un poco de la improvisación obligada del inicio del partido. Y el Getafe gozaba de otra ocasión que volvía a probar a Courtois, el mejor del Madrid en todo el partido.
Mientras los de Bordalás se quejaban de un penalti sobre Ángel, anteriormente los de Zidane pedían una roja sobre el propio Ángel por un codazo, sin embargo, ninguna acción se llegó a castigar con una roja o una pena máxima, y el Madrid lo intentó al final, pero sin mucho éxito, viendo cómo conseguía un punto, pero perdía dos, alejándose un poco del Atleti y dejando la puerta abierta al Barcelona para depender otra vez de ellos mismos.