Raúl García
Tremenda eliminatoria la que brindaron alemanes y franceses, en este partido de vuelta no hubo tantos goles como en el de la ida, pero de puro milagro. El PSG se impuso al actual campeón de Europa (que venció al conjunto francés por 0-1) por un global de 3-3 (gracias al valor doble de los goles fuera de casa) en una eliminatoria trepidante, y en un partido de vuelta donde se intercambiaron los papeles ambos equipos.
Y digo esto último porque en la ida el Bayern fue superior y gozó de las mejores ocasiones, y perdió, y en cambio en la vuelta en el Parque de los Príncipes (aunque no con tanta diferencia) los franceses fueron mejores y gozaron también de más y mejores ocasiones, de hecho, en la primera parte mandaron hasta tres balones al palo.
El partido empezaba con un aviso de Mbappé, que con espacios hacía mucho daño al conjunto bávaro, pero era el Bayern el que tenía el balón, pero en esta ocasión no lo tenía para arrollar como hizo en la ida, sino que la cosa estaba más igualada y el PSG salía con mucho peligro.
El Bayern de Múnich creaba más peligro cuando robaba en la salida del balón del PSG que en los ataques estáticos, y es que las primeras grandes ocasiones de los alemanes llegaron gracias a dos balones que robaron gracias a su presión alta, que acabaron con disparos de Sané y de Kimmich que se fueron desviados por muy poco.
El PSG no se arrugaba y en una gran contra llevada a cabo por Di María, Mbappé y Neymar, acabó con el brasileño delante de Neuer, que tapó muy bien los huecos y mandó el balón a córner. Era el primer aviso del brasileño en el partido, pero no sería el único ni mucho menos.
Y es que en los últimos 15 minutos de la primera parte se desató el partido, y se desató gracias a las botas de Neymar, que mandó primero un gran disparo abajo y ajustado al palo, que, tras una buena parada de Neuer, acabó rebotando en el palo.
En un visto y no visto mandó otros dos balones al palo el crack brasileño, primero tras una segunda jugada en un córner, que acabó con un gran recorte ante Coman y con disparo colocado que dio en el larguero. Neuer ni siquiera llegó a tirarse a por el balón. Y la otra tras una gran jugada combinativa entre Draxler, Mbappé y Neymar, que acabó otra vez con este último con otro balón al palo, esta vez en un claro mano a mano ante el portero alemán.
Y, cosas del fútbol, en la siguiente jugada, cuando peor lo estaba pasando el conjunto dirigido por Flick, marcaba el Bayern tras un rechace de Keylor a bocajarro que remataba Choupo-Moting de cabeza.
E incluso antes de acabar la primera parte, Keylor Navas tenía que intervenir en dos buenas acciones a tiros de Alaba y Sané. Venía el Bayern de sufrir mucho en los últimos minutos, pero acababa la primera parte llegando en claras ocasiones y a un solo gol de pasar a semifinales de la Champions League.
Salía con ganas el conjunto alemán, y es que Alaba mandaba fuera un zurdazo desde la frontal por muy poco. El PSG había perdonado ocasiones clarísimas y acabaría sufriendo por no haberlas aprovechado.
El partido seguía teniendo un gran ritmo y era ahora Di María el que ponía un pase atrás a Neymar, que no llegaba a rematar por cuestión de centímetros. Para más inri, al PSG se le lesionada su lateral derecho Diallo, y se veía obligado Pochettino a cambiarlo al poco de comenzar la segunda parte.
El Bayern seguía llegando en esta segunda parte y era ahora Keylor el que volvía a salvar a su equipo en una gran intervención ante Müller, que se había quedado solo tras un gran pase de Sané. Se llegaba ahora a un momento del partido donde el Bayern dominaba, pero no conseguía crear esas situaciones claras de gol que había generado anteriormente, le quedaban 15 minutos al partido y un gol metía a los de Flick en semis.
Se empezaron a abrir espacios en la defensa del Bayern y lo pagó claro con un gol de Mbappé, que no perdonó ante Neuer, pero sería anulado por fuera de juego. Se salvaban los alemanes, porque un gol del PSG obligaba a meter 3 al Bayern y quedaba ya poco tiempo.
Sané era quien más estaba llegando peligro a la meta de Keylor, y una gran jugada personal suya acababa con un disparo cruzado que se veía por muy poco, y al que no llegó nadie a desviar tampoco.
Esa sería la última gran oportunidad de los bávaros, que veían como el PSG consumaba su particular venganza tras la final del año pasado. Se están empezando a acostumbrar a llegar a estas rondas los franceses. La primera vez en su historia que encadenan dos semifinales consecutivas de Champions. Palabras mayores.