Raúl García
El Liverpool y el Real Madrid empataron a 0 en el partido de vuelta correspondiente a los cuartos de final de la Champions League, valiéndoles a los de Zidane gracias al 3-1 que cosecharon como locales. No iba a ser un partido fácil para el Madrid, y en parte, no lo fue.
El equipo inglés sabía que tenía que salir a morder desde el minuto 1 si quería tener opciones, y eso hicieron los de Klopp, ya que gozaron de sus ocasiones más claras en los primeros minutos, primero Salah en un mano a mano contra Courtois, que sacó el meta belga con el pie, y al poco rato, con otra gran parada a un disparo desde la frontal de Milner.
El Madrid se desquitó un poco esa embestida inicial del Liverpool, y quería tener posesiones largas para calmar un poco el partido. E incluso en un error de Kabak, que aprovecha muy bien Benzema (que se llevó una entrada terrorífica de Milner nada más comenzar el partido) tuvo el Madrid su primer gol, que acabó en un intento de pase estrellándose en el palo de Alisson tras tocar en el propio Kabak.
Esta sería la más clara del Madrid en toda la primera parte, que tuvo un juego más conservador que en el partido de ida, puesto que gozaban de una ventaja buena y, además, venían de un partido muy duro contra el Barcelona en Liga.
Se salvaba Casemiro también, como Milner al principio, de una expulsión tras una entrada muy fuerte sobre el propio medio inglés que el árbitro castigaba con tarjeta amarilla. En la de Milner inicial no pitó ni falta.
Se llegaba al minuto 30 del partido y el Liverpool seguía llegando, pero ya no con tanto peligro como al principio, el Madrid tenía más el balón, pero quitando esa de Benzema, no ponía en aprietos al guardameta brasileño de los reds. Solamente Vinicius logró disparar a puerta en el primer tiempo.
Terminaba el conjunto inglés llegando casi como al inicio del partido, pero con una falta de puntería tremenda, tanto Salah como Wijnaldum gozaban de dos buenas ocasiones que mandaban por encima del larguero.
Y así se llegaría al descanso, con un Madrid que lo pasó muy mal en los primeros 10-15 minutos, pero que tenía el partido más o menos donde ellos querían, el Liverpool no lograba generar ocasiones en estático, necesitaba de robos en el medio del campo y transiciones rápidas, y las tuvo incluso al final de la primera parte, pero no era su día.
La segunda parte empezaba también con un susto para los de Zidane, que volvía a solventar Courtois con mucha seguridad, esta vez a tiro de Firmino.
No tendrían ya tantas ocasiones claras en esta segunda parte, tanto Nacho como Militao (más Casemiro en tareas defensivas) componían un eje atrás bastante consistente y seguro, y es que no era que el Liverpool no se acercase, es que muchas veces las acciones no terminaban en un tiro a puerta de Salah, Mané y compañía gracias a estos tres jugadores del Madrid, principalmente.
Lo intentaba Firmino dos veces, una de cabeza, y otra con la zurda, y ambas se iban muy desviadas. El Madrid seguía a lo suyo y en esta segunda parte tenía el partido algo más controlado, incluso gozó de una clarísima ocasión de Vinicius, tras un gran pase de Valverde, que jugó gran parte del partido como lateral derecho debido a las bajas en defensa, que acabó taponando Alisson. No sería un partido brillante de Vinicius, mucho más controlado que en la ida. Tampoco de Asensio, que se esforzó mucho más en tareas defensivas, ayudando a Valverde en su banda con Mané, que en jugadas de ataque.
Klopp movía a su banquillo y Zidane también, mientras los minutos pasaban y entrábamos en el 70 del partido con un Liverpool que seguía necesitando dos goles para pasar a semifinales.
Salah, que se durmió dentro del área y su tiro fue taponado al final por Militao, y Jota, tuvieron dos ocasiones más o menos peligrosas, pero el acoso que sufrió el Madrid en los primeros minutos del partido hacía ya tiempo que había pasado.
Tendría Benzema casi al final una ocasión clarísima para haberse llevado también este partido los de Zidane, pero su cabezazo picado, tras un gran centro de Militao, se acabó marchando por encima del larguero.
Agotaban sus balas Klopp metiendo a Oxlade-Chamberlain y a Shaqiri por Firmino y Mané, mientras que Zidane sacaba a Asensio para meter a Isco. Tenía la última Salah, tras un grave error de Mendy en la salida de balón, pero lo solucionaba otra vez Courtois, que cuajó un partido sobresaliente.
Y ahí se acabaría el partido, con el Madrid otra vez en unas semifinales de Champions desde 2018, la 30 en su historia y la 9 en las últimas 11 ediciones de esta competición. Zidane revivió a un equipo que parecía muerto en diciembre y su Madrid ha pasado con nota una semana tremenda que iba a marcar, para bien o para mal, el devenir de la temporada para los blancos: victoria en casa ante el Liverpool por 3-1, victoria también en el Clásico por 2-1 contra el Barcelona y a 1 punto del Atlético y empate en Anfield para pasar otra vez a semis.
En el horizonte espera el Chelsea, que viene de elimina al Atlético en octavos y al Oporto en cuartos. El tramo final de temporada ya ha empezado. La cartas están sobre la mesa.