Raúl García
Estos últimos días he estado hablando de Madrid y Barcelona, así que hoy, por supuesto, toca hablar del Atlético de Madrid. Y el de hoy sí es que todo o nada, puesto que el Atleti es el único de los 3 que ya solo está vivo en una competición, la Liga, puesto que Madrid y Barcelona además de en el campeonato liguero, están vivos en Champions y en la Copa del Rey, respectivamente.
Así que, por una parte, los colchoneros solo se tienen que centrar en la Liga, eso es positivo por un lado porque les va a permitir poder canalizar todos sus esfuerzos en esta competición, pero obviamente esto también significa que ha llegado a ese tramo de la temporada eliminado de Champions (cayó en octavos contra el Chelsea por un global de 3-0) y en Copa (cayeron en segunda ronda contra el Cornellà por 1-0), así que el no ganar la Liga, más aún cuando son líderes (4 por encima del Barcelona y 6 por encima del Madrid) sería una decepción tremenda para los de Simeone, pues dependen de ellos mismos y solo les queda esta competición.
El Atleti venía siendo tremendamente eficiente durante muy buena parte de la temporada en Liga, pero un pinchazo in extremis contra el Celta en casa empezó a mostrar una caída (normal también, el ritmo de puntos que llevaban era gigantesco) en cuánto a ritmo, físico y resultados, puesto que desde aquel tropiezo contra los vigueses han sumado 16 puntos de 27 posibles, es decir, en un periodo de 9 partidos han perdido 11 puntos. Cabe recordar que los colchoneros llegaron a tener una ventaja superior a los 10 puntos cuando aún tenían uno o dos partidos pendientes.
Esto significa también que antes de ese tropiezo inoportuno en casa, el Atlético en sus primeros 19 partidos había ganado 16, empatado 2 y perdido 1 (había conseguido 50 puntos de 57 posibles). Es normal que en algún momento lleguen los pinchazos, porque ese ritmo bestial es casi imposible de mantener, de hecho, el Atlético de Madrid firmó en esta temporada la mejor primer vuelta de su historia.
¿Y qué le viene ahora a los de Simeone? Pues el próximo partido que les espera no es nada más y nada menos que el Sevilla y en el Sánchez Pizjuán, e inmediatamente otra vez en Sevilla, pero ahora contra el Betis. No tiene un calendario muy asequible, sobre todo fuera de casa, le quedan 4 salidas muy complicadas, aparte de las dos de Sevilla, tiene que ir San Mamés para enfrentarse al Athletic de Bilbao y la mayor prueba la tendrán ante el Barcelona en el Cam Nou. En casa, en cambio, a priori va a tener rivales más o menos más asequibles, la Real Sociedad, al menos por clasificación, sería su rival más difícil.
Pero al final el fútbol es impredecible, ¿quién se iba a imaginar que el Atleti se dejaría 5 puntos en los dos partidos contra el Levante? No sería descabellado que sacase la mayoría de estos partidos y pinchase ante rivales de menor entidad.
Ya queda menos para ver el desenlace de este año, solamente una jornada en marzo, y los meses de abril y mayo. 10 jornadas. 10 finales. El tramo importante ha llegado.
¿Serán capaces los del Cholo de mantener el liderato?