Qué fue de Brad

Pablo Tornel

Título original: Brad’s Status

Año: 2017

País: Estados Unidos

Dirección: Mike White

Guion: Mike White

Música: Mark Mothersbaugh

Fotografía: Xavier Pérez Grobet

Reparto: Ben Stiller, Austin Abrams, Jenna Fischer, Michael Sheen, Luke Wilson

En el cine hay cabida para todo tipo de historias. Desde la historia de un perro llamado igual que un compositor de música clásica hasta la poética vida de un cantante armenio del siglo XVIII. Desde las historias más mínimas y banales hasta las más grandes tragedias. Sin embargo, lo que para un joven puede ser algo banal y superficial, para una persona madura es un foco de frustraciones y malestar.

Brad, interpretado por Ben Stiller, a pesar de tener una buena carrera profesional y una familia feliz, está obsesionado con el éxito y las fortunas que poseen sus antiguos compañeros de la escuela. Durante un viaje a la Costa Este en el que acompaña a su hijo, Brad se verá obligado a enfrentarse a su sentimiento de fracaso vital.

Esta inestabilidad y frustración del personaje es representada por Mike White a través de una cámara dubitativa, insegura e inestable, siempre en movimiento, pero sin desplazarse. En algunos momentos puede llegar a ser irritante, lo que demuestra que es un recurso efectivo.

Otro recurso utilizado es el de la voz en off. Las reflexiones y las dudas de Brad las narra como si las estuviese escribiendo en un diario, y nos hace saber hasta que punto se está replanteando su vida. El guionista de Emoji Movie (2017) logra transmitir ese existencialismo y desasosiego de la crisis de los 40 de manera muy acertada. Pero, sobre todo, lo egoísta que es el personaje al sentirse así, por lo innecesario que resulta.

La interpretación de un Ben Stiller en su faceta más seria es genial. Construida a través de pequeños detalles llega a momentos de gran verdad, y compone un personaje de apariencia simple pero complejo.

Esta historia tan pequeña que parte de una crisis nerviosa común e inevitable apela a todos los públicos. Su reflexión final se puede extrapolar a todos los estratos, clases, géneros y edades. El drama de un individuo que somos todos.

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