Los profesionales

Pablo Tornel

Título original: The Professionals

Año: 1966

País: Estados Unidos

Dirección: Richard Brooks

Guion: Richard Brooks (Novela: Frank O’Rourke)

Música: Maurice Jarre

Fotografía: Conrad L. Hall

Reparto: Burt Lancaster, Lee Marvin, Robert Ryan, Jack Palance, Claudia Cardinale

  • ¿Qué hacían los estadounidenses en una revolución mexicana?
  • Quizás solo exista una revolución, desde siempre. La de los buenos contra los malos. La pregunta es: ¿quiénes son los buenos?

Esta película está llena de frases y diálogos memorables, los cuales, junto a la excelente composición de Richard Brooks, podrían haber conformado un wéstern fundamental en la historia cinematográfica estadounidense. Sin embargo, a estas características hay que sumarles otros diálogos sin sentido y un guion previsible e irregular.

Un poderoso hacendado tejano contrata a cuatro mercenarios; interpretados por Lee Marvin, Burt Lancaster, Robert Ryan y Woody Strode, especialistas en misiones peligrosas, para que rescaten a su mujer, representada por Claudia Cardinale, que ha sido secuestrada por Jesús Raza, Jack Palance, cabecilla de una banda de revolucionarios mejicanos.

El gran Akira Kurosawa decía que era imposible hacer una buena película con un guion malo. Esta película es un ejemplo claro. Pese a tener un buen director, una buena fotografía y un gran reparto, en la balanza siempre pesa más el guion. Partiendo de la novela alimenticia de Frank Rourke llamada “A Mule for the Marquesa” (retitulada “Los Profesionales” debido al éxito del filme), el filme no consigue llegar más lejos, por extraño que parezca, pues Richard Broooks no era ajeno a las adaptaciones literarias en el cine. Buena prueba de ello son sus otras excelentes películas basadas en obras de Tenesse Williams, como “La gata en el tejado de zinc”, o literatura rusa, como, por ejemplo, “Los Hermanos Karamazov” de Dostoievsky. Ninguna de estas cintas fue tan exitosa como Los Profesionales.

Los paisajes típicos del wéstern, el cinemascope, la banda sonora, la voz de Lee Marvin y el carisma de Jack Palance como eterno villano. No es inexplicable su éxito comercial. Tampoco lo es el hecho de que hoy en día se siga considerando un clásico del género. Los diálogos sobre la revolución, la lucha de clases, la moral, el desencanto y el amor son de una profundidad abismal, calando dentro de la condición del ser humano.

Tras ver la película tampoco extraña que fuese tan influyente, sobre todo en el cine de Sergio Leone. Zooms, cigarrillos marrones y héroes que aparentemente no tienen moral, desencantados por la vida y el mundo que les rodea.

Lo que sí extraña es que se consiguió a pesar de un guion endeble y obvio. Si empaña o no esta película depende del espectador. ¿Obviar los cimientos mal construidos y las humedades, o darles importancia y perder la oportunidad de vivir en una casa impresionante?

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