Raúl García
No tendría el Sevilla un partido cómodo en Dortmund contra el Borussia de Haaland y compañía, y no lo tuvo… Pero lo intentó hasta el final y se quedó a un tanto de forzar la prórroga, puesto que tras el 2-3 de la ida para los alemanes, con el empate a dos que acabó este partido, le sirvió al conjunto dirigido por Terzic para llegar a los cuartos de final de la Champions.
Y no empezaría mal el conjunto hispalense, puesto que no habían pasado ni 5 minutos y, gracias a la presión de los de Lopetegui, Ocampos robaba un balón muy cerca del área del Borussia y ponía a prueba a Hitz desde muy pronto. El Sevilla mordía, y sabía que solo así podría tener alguna oportunidad.
Durante los primeros minutos de la primera parte era el conjunto español el que más llegaba a la portería, pero, cosas del fútbol, en una de las primeras llegadas con peligro del Borussia, la primera de Haaland, fue para la jaula, esta vez fueron los alemanes quiénes presionaron muy arriba, y fruto de esa presión, nació una recuperación en una zona muy peligrosa que acabó con Reus dejándosela atrás al delantero noruego, que remata a placer.
Esto ya cambiaba la eliminatoria, puesto que ahora necesitaba 3 goles el Sevilla para pasar, los dos que necesitaba al comienzo del partido, ya no les valía. El partido llegaba al descanso con un Sevilla que no había hecho una mala primera parte, pero el fútbol no contempla lo bien o mal que lo hagas, sino quién meta el balón en la portería, y el Borussia no perdonó cuando la tuvo. Cabe destacar que los de Lopetegui pidieron una mano antes del descanso que no concedió el árbitro.
Y la segunda parte no empezaba nada bien para los hispalenses, porque el Borussia acosaba desde el principio, y vería cómo ese “acoso” daría sus frutos al poco rato.
Habría unos minutos un tanto raros, donde marca Haaland, pero sería anulado por un penalti anterior cometido por Koundé, que vería la cartulina amarilla, y el penalti lo pararía Bono (que lo celebró en la cara del delantero noruego), pero se tendría que repetir porque el portero marroquí se había adelantado, y, esta vez, sí marcaría Haaland el 2-0, que celebraría también la cara de Bono el penalti marcado, de igual manera que había pasado antes.
Ahora el Sevilla seguía necesitando 3 goles, pero para forzar la prórroga, Lopetegui mientras, movía el banquillo y el conjunto español seguía gozando de varias llegadas con peligro, que estaba solventando Hitz con mucha solvencia, hasta que un empujón de Can sobre De Jong que acabó en penalti, le dio un poco de vida al Sevilla, que no desperdició En-Nesyri desde los 11 metros.
Quedaban 20 minutos y el Sevilla necesitaba 2 goles más. Bono sostenía a los suyos con un paradón y Hitz también aguanta las embestidas de los de Nervión, y en el 95, con 6 minutos que habían añadido, En-Nesyri marcaba su segundo gol, esta vez de cabeza tras un magnífico centro de Rakitic. Incluso tuvo una última el Sevilla en el último minuto, pero el árbitro pitó el final y era el Borussia el que pasaba a la siguiente eliminatoria, mientras, el Sevilla veía como Haaland (que marcó 4 de los 5 goles del Borussia en la eliminatoria) había podido con ellos, pero habían dado guerra hasta el final, muriendo en la orilla y haciendo un más que digno partido de vuelta ante una misión bastante complicada.