Raúl García
Como acabábamos ayer con la muerte de Arthur y empezábamos con la nueva aventura de John, hoy toca hablar de ese epílogo de este segundo juego donde han pasado ya unos cuántos años y John quiere empezar una nueva vida, apartado de su antigua banda y queriendo estar más cercano que nunca con su familia.
Nos remontamos a 1907, 8 años después de la muerte de Arthur y de la huida de John junto a su familia, éstos acaban de salir de un pequeño incidente y quieren probar suerte en Strawberry, donde buscan un trabajo, ya que les urge, puesto que andan algo escasos de dinero.
Ambos consiguen trabajo, ella limpiando la clínica de la ciudad y él como recadero, en su primer encargo, John tiene que acabar persiguiendo a unos maleantes que estaban robando el carro con suministros que había llevado, tras recuperarlo de forma exitosa, el dueño del rancho donde estaba, llamado Pronghorn, se ve sorprendido por la facilidad con la que acabó con esos delincuentes, y John aprovecha para convencerle de que le dé trabajo en el rancho, donde trabajarán él, su mujer e incluso su hijo, el dueño del rancho, a regañadientes, puesto que los mozos con familia suelen dar problemas, acepta y le da a John su primera oportunidad después de mucho tiempo.
John va integrándose poco a poco a su nueva vida, trabaja todos los días en el rancho e incluso ayuda al hijo del dueño a domar un caballo, con Jack se muestra muy cercano y amable, cómo hacía tiempo que no lo estaba.
Pero en otro encargo, esta vez entregando paquetes en una oficina de correos, acaba en problemas, puesto que unos delincuentes que conocían a John anteriormente por un altercado, molestan e intimidan a John y a su hijo, obligando al final a nuestro protagonista a matar a aquellos tipos, lo que deja a Jack un poco en shock.
Esto, a su vez, desencadena en Abigail cierta decepción con John, puesto que éste había prometido que dejaría la anterior vida que llevaba, y no sería el mismo tipo de hombre que va asesinando a gente, porque, cuando llegan a su casa en el rancho Pronghorn, la ansiedad de Jack por haber presenciado esas muertes, le delata.
El dueño del rancho tiene ciertos enemigos por la zona, con una banda llamada “Los Laramie” tiene problemas, pero en uno de sus ataques al rancho, esta banda consigue robar mucho ganado y deja el rancho casi destruido, a lo que John se ofrece a ir a su campamento a acabar con ellos, cosa a la que Abigail se opone totalmente, pero John argumenta que no tiene elección y que es por el bien del rancho y, por consiguiente, de ellos, puestos que estaban viviendo en una pequeña caseta en ese mismo rancho.
El ataque a su campamento sale bien, y John acaba con el líder de la banda en una pose muy similar a la portada del primer videojuego, dejando atrás a Jim Milton (usaba un nombre falso durante esta etapa del juego) y volviendo a ser el John Marston que conocíamos y que conoceremos en el primer juego.
Esta serie de acontecimientos enfurecen mucho a Abigail, que coge a Jack y se fugan de la caseta a la mañana siguiente, muy decepcionada con John por estar volviendo a sus antiguas andadas.
John sigue trabajando solo durante un tiempo, pero ve que esa vida de mozo sin su familia no es lo que quería, así que un día le pide al dueño del rancho que le avale para poder comprar una propiedad que había visto en Beecher´s Hope, a lo que el dueño accede porque John había estado trabajando muy duro desde que llegó y se lo merecía, dándole a Marston otra oportunidad de recuperar a su familia y convertirse en el hombre que quiere ser ahora.
¿Qué es lo que sucede después?
Tendréis que esperar a mañana para descubrirlo.