Raúl García
Hoy vengo a hablar de uno de los videojuegos más famosos e impactantes de los últimos tiempos, si estás un poco familiarizado con éstos y has visto que el título habla del “Salvaje Oeste”, es posible que sepas que voy a hablar de “Red Dead Redemption 2”, y empiezo por el 2 ya que es el primero cronológicamente.
A lo largo de esta semana iré hablando de este videojuego en diferentes aspectos: personajes, historia, futuro, mecánicas, relación con el primer juego…
En ese artículo voy a hablar de su protagonista, su contexto, su evolución, su desenlace en este videojuego, etc. Y obviamente, habrá spoilers en este artículo. Comenzamos:
Primero quiero poner un poco en contexto para quién no estén familiarizados con esta saga o con este videojuego, desarrollado por Rockstar, nos sumergimos en un videojuego ambientado en una versión ficticia del Oeste de 1899, que nos cuenta las aventuras y desventuras de una famosa banda (ficticia pero inspirada en una real) llamada la “Banda de Dutch Van Der Linde” y centrándonos en uno de sus miembros más importantes y con más peso en ésta, Arthur Morgan.
Ahora sí, empezamos con el protagonista de esta historia:
ARTHUR MORGAN
Contexto: 36 años de edad, pelo castaño, ojos azules e interpretado por Roger Clark. Forajido que conoce a Dutch desde los 14 años, y que fue recogido y educado por el líder de la banda. Un hombre frío, despiadado y avispado, pero con su propio sentido del honor. La mano derecha de Dutch y el protagonista del videojuego en 6 capítulos de la historia.
Evolución: Arthur Morgan y la banda de Dutch se encuentra en su momento más álgido tras el fallido atraco en Blackwater. El videojuego nos presenta a Morgan como un tipo sucio, muy comprometido con la banda y que moriría si hiciera falta por ésta. Mientras nos cuenta la historia de una banda que ve cómo el tiempo avanza inexorablemente, dejando ésta atrás.
Durante los primeros capítulos, Arthur es el encargado de rescatar a algunos de sus compañeros, que, por un motivo u otro, se han visto desperdigados o desaparecidos, como con John Marston, que lo encuentran muy herido al ser atacado por unos lobos, o cómo cuando van en busca de Sean Macguire, que fue capturado por un grupo de cazarrecompensas.
Arthur también se encarga de cobrar el dinero de los préstamos que hace la banda a través del contable de ésta, Leolpod Strauss, por lo que en muchas ocasiones tiene que ir a las casas de las personas que no han devuelto el dinero a tiempo, y, precisamente, no lo hace con mucha delicadeza y tacto.
Y en una de estas visitas es donde el protagonista de esta historia tiene un punto de inflexión que marcará su vida, aunque aún no lo sabrá.
La banda tiene que ir mudándose de campamento cada cierto tiempo, puesto que los Pinkerton (una agencia de detectives que le persiguen los talones) están cada vez más cerca de ellos y, a su vez, más cerca de acabar con la banda.
Muchas de las acciones de Arthur son, sean éstas más o menos éticas o morales, por el bien de la banda en sí, e inculcadas, en buena parte por su segundo padre, Dutch.
Digamos, que conforme pasa el tiempo, Morgan empieza a cuestionarse muchas cosas sobre su vida, incluso está dispuesto a fugarse con el amor de su vida, una mujer llamada Mary, con la que tuvo una relación romántica en su juventud, pero fracasó por la vida que llevaba Arthur con la banda.
Y también fracasa el último intento de dejar la banda y buscar una nueva vida con ella, que acaba despidiéndose de Morgan en una carta donde muestra su tristeza por no haberse ido con ella, además, el juego ni siquiera nos deja en este aspecto la opción de decidir si seguir con la banda o fugarse con Mary.
El devenir de la historia, y algunos puntos en ésta, como las muertes de miembros de la banda o los atracos fallidos que desembocan en más problemas para Dutch y compañía, van haciendo que cada vez estén más separados el propio Arthur y su mentor, puesto que Dutch cada vez hace planes más arriesgados, que no salen bien, llevando con el paso del tiempo a la banda a un precipicio donde no tiene escapatoria, asfixiando a ésta, y, por ende, a sus miembros.
El cambio que se vive en la época también lleva a la banda (y a cualquiera similar) a su extinción conforme avanza y cambia el mundo donde están, puesto que no debemos olvidar que nos encontramos en 1899, donde el Salvaje Oeste está llegando a su ocaso, y bandas como las de Dutch son perseguidas por la justicia.
La muerte de Hosea Matthews, la otra mano derecha de Dutch, en el gran atraco al banco de Saint Denis, hace que el líder de la banda empiece a escuchar y a hacer caso a Micah Bell, un personaje un tanto insufrible, que, conforme llegamos al final de la aventura, descubrimos que es el verdadero antagonista de esta historia, y esto conlleva a un distanciamiento aún más grande entre Arthur y Dutch, puesto que con Bell no se llevaba precisamente bien nuestro protagonista. El líder de la banda había pasado de tener como mano derecha a la persona más sensata del grupo a tener a la persona más tóxica de éste.
Arthur Morgan empieza a cuestionarse y a discrepar con algunas decisiones que tomaba Dutch, algo que no había pasado hasta ese momento, puesto que Arthur seguía a Dutch como si de un padre se tratase.
El verdadero punto de inflexión llega después de su paso por Guarma, una isla a la que se ven obligados a irse algunos miembros de la banda tras su fallido atraco en Saint Denis, puesto que es en esta ciudad donde nuestro protagonista cae desplomado al suelo por un fuerte ataque de tos (ya venía notando síntomas de que no se encontraba bien últimamente), y es llevado al médico más cercano, donde, por desgracia, es diagnosticado de tuberculosis, una infección bacteriana que afecta a los pulmones y que no tenía cura en aquellos tiempos.
Y aquí llega el verdadero punto de inflexión y el desenlace de Morgan, que veremos el próximo día en la segunda parte de este artículo, aparte del impacto que tuvo este personaje en el resto de la historia de esta saga.