El Madrid y el City encarrilan sus pases a cuarto de final

Raúl García

Se acabó la jornada de Champions de esta semana con los dos últimos duelos correspondientes a la ida de los octavos de final de la Champions, por una parte, el Madrid de Zidane ganó en Bérgamo al Atalanta sobre la bocina con un gol de Mendy, mientras que, por otra parte, el City de Guardiola encadena su 19 victoria consecutiva al derrotar en Hungría al Borussia de Moenchengladbach por 0-2.

1) UN GOL DE MENDY CON LA DERECHA SALVA AL MADRID

El Madrid de Zidane afrontaba su primer compromiso europeo desde que se acabó la fase de grupos de la Champions con cierto optimismo por los buenos resultados que encadenaba en las últimas jornadas ligueras, pero a la vez, las numerosas bajas con las que contaba el técnico francés (algunas bastantes sensibles) hacían ver que el partido iba a ser bastante duro, además, la Atalanta no es un equipo para nada asequible.

Zidane apostaba por jugar sin 9 durante el inicio del partido, jugando con Isco como falso 9, aunque éste se movía por diferentes zonas del terreno de juego. El partido arrancaba y veíamos que lo que pasaba en el terreno de juego era lo que más o menos todo el mundo imaginaba, el equipo italiano presionaba muy arriba y dificultaba la salida de balón del equipo merengue, y éste tampoco dejaba que su rival saliese cómodo.

El partido empezaba con ambos técnicos dejando claro sobre el verde qué es lo que le pedía a su equipo, pero no habían pasado ni 20 minutos de partido y éste daba un vuelco cuando, en una gran jugada trenzada por Isco, Vinicius y Mendy, acababa con este último encarando ya la portería en la frontal del área, pero fue detenido (con falta) por Freuler, que acabó expulsado al tratarse del último hombre de su equipo y estar el defensa del Madrid en una ocasión clara y manifiesta de gol, o así lo entendió al menos el árbitro del partido.

Esto, obviamente, cambiaba por completo el partido, puesto que quedaban aún más de 70 minutos y el conjunto español jugaría todo ese tiempo con superioridad.

Pero ésta no se vería claramente reflejada en el marcador, el técnico del equipo italiano, Gasperini, no movía el banquillo, pero sí cambiaba la formación de su equipo tras la expulsión, el Madrid, mientras, seguía teniendo cada vez más el balón, pero no creaba mucho peligro, solo en ocasiones aisladas como una incursión de Nacho, un pase maravilloso de Isco sobre Vinicius que acaba en córner o un remate de Casemiro en una falta que saca Gollini eran las ocasiones más claras de los de Zidane, aunque, insisto, éstas eran jugadas casi aisladas de lo que ocurría en el resto del partido, donde el Madrid manejaba el balón pero le costaba mucho atravesar la muralla defensiva del Atalanta.

Para más inri, antes del descanso se lesionó uno de los mejores jugadores del conjunto italiano, Zapata, por lo que el partido se ponía incluso un poco más cuesta arriba.

La segunda parte seguía exactamente con la misma dinámica, el Madrid dominaba el balón de forma muy clara, Kroos y Modric, apoyados por Isco, eran los dueños del partido, mientras que por las bandas Lucas y Mendy intentaban abrir un poco más el campo, aunque este último jugó en varias posiciones a lo largo del partido, incluso de mediapunta.

Otra ocasión clara la tenía esta vez Vinicius, que le caía un balón muerto dentro del área, incluso le da tiempo a controlarlo, pero que no atinó para mandarla a la jaula.

Ambos técnicos movían ficha y el Madrid introducía a Mariano, Hugo Duro y Arribas, estos dos últimos, chicos del filial que se encontraban en el banquillo debido a las múltiples bajas, como ya ocurrió en Valladolid hace pocos días.

La tónica del partido era la misma, pero cada vez la Atalanta se cerraba más (que no llegó a tirar a puerta en todo el partido) y el Madrid cada vez estaba más cerca del área, pero no encontraba soluciones.

Entonces llegó el gol, seguramente de quién menos se esperaba, porque, aunque la jugada estaba ensayada, como dijo el mismo Zidane en rueda de prensa, no era Mendy el que tenía que estar ahí, pero recibió de Modric en un córner que sacaron en corto, y la clavó con su pierna menos buena junto al palo, casi imposible para el portero del conjunto italiano.

Ese gol se sintió como una liberación y una satisfacción al mismo tiempo, porque el Madrid lo estuvo intentando de muchas maneras, pero ninguna le daba resultado, y, al final, cosas del fútbol, en una jugada ensayada donde el rematador es tu lateral izquierdo y tira con su pierna mala, acaba siendo el gol de la victoria en un partido de octavos de Champions.

El partido acababa al poco de marcarse el gol y Zidane y los suyos respiraban aliviados sabiendo que, al menos, había conseguido ganar un partido que se les había puesto de cara muy pronto. En 3 semanas, el desenlace.

2) EL CITY DE GUARDIOLA TOMA EL PUSKAS ARENA

Borussia Moenchengladbach y Manchester City se citaban en la ida de los octavos de Champions, pero no en Alemania, sino cómo había pasado ya antes con el Atlético-Chelsea o el Leipzig-Liverpool, el equipo local no jugaba en su estadio debido a las restricciones fronterizas con respecto a los ciudadanos británicos, y en esta ocasión tocaba jugar en Hungría, en el Puskas Arena, estadio donde suele disputar sus partidos la selección húngara.

Sobre el papel, el favorito era el equipo inglés y así lo demostró durante el partido, aunque también cabe mencionar que el equipo alemán se vio algo perjudicado al haber jugado su partido como local en un campo neutral, exactamente lo mismo que lo que le pasó al Atlético contra el Chelsea.

Pero sabiendo ya esto y el balón ya rodando, el conjunto de Guardiola comenzó el partido dominando el balón, pero sin crear demasiado peligro, ya que en las zonas más cercanas a la portería de Sommer el equipo inglés no llegaba demasiado, pero cosas del fútbol, a la primera que llegaron, la metieron, un gol de Bernardo Silva cuando se iba a cumplir la media hora de partido abría el marcador, tras un gran centro de Cancelo que remata con un cabezazo picado el futbolista portugués del City.

El resto de la primera parte siguió la misma dinámica, mucha posesión del City, pero ya no se vieron más ocasiones ni llegadas claras al área, mientras que el Borussia vivía casi todo el partido en su medio del campo.

Al comienzo de la segunda parte parecía que el equipo alemán salía con otra actitud, sin embargo, era en las botas de Gabriel Jesus por donde pasaban las opciones de meter el segundo, que se entretuvo demasiado y dejó escapar una ocasión clara de gol.

Y, otra vez, cosas del fútbol, en la mejor ocasión que tenía el Borussia y que acababa con un remate de espuela de Pléa que sale rozando el palo, inmediatamente en la siguiente jugada ponía ya tierra de por medio el City con el segundo gol, esta vez obra de Gabriel Jesus, pero siendo una jugada muy parecida a la del primer gol, solo que esta vez Bernardo Silva en vez de rematar, se la deja a placer al delantero brasileño.

Y aquí prácticamente moría por lo menos lo que era este partido, ambos técnicos movían ficha e incluso el Borussia gozaría de una gran ocasión casi al final de partido, pero el pescado ya estaba vendido en la ida y el City sacaba un resultado muy positivo de su visita a Hungría.

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