El Atleti se complica el pase y el Bayern se lo asegura

Raúl García

Segunda semana consecutiva de Champions, con los encuentros que se disputaron entre Atlético-Chelsea y Lazio-Bayern, donde el equipo colchonero siguió con la misma dinámica negativa de los últimos partidos, incluso con peores sensaciones, mientras que los alemanes se repusieron de su último tropiezo en la competición doméstica, desgranamos ambos partidos:

1) EL ATLÉTICO DEL CHOLO SE PEGA UN TIRO EN EL PIE

El conjunto rojiblanco entrenado por Diego Simeone tenía una oportunidad de oro para resarcirse de la semana negra que tuvo contra el Levante, pero no la aprovechó. El planteamiento propuesto por Simeone era claro: aguantar el 0-0.

Pongamos un poco en contexto la situación: ida de octavos de final de la Champions, debido a la pandemia y a las restricciones fronterizas del Gobierno español con respecto a los ciudadanos británicos, el Atlético de Madrid afrontaba este partido contra el Chelsea de Tuchel, jugando como local (y por consiguiente, teniendo los goles del Chelsea valor doble) en Bucarest, Rumanía.

Bien, las cartas estaban ya sobre la mesa desde el minuto 1, el Atlético no quería el balón, pero incluso muchas veces no quería ni despegarse de su propia área. El planteamiento puede tener su cierto sentido si vemos que, aparte de que el equipo atrás está mostrando síntomas de un bajonazo defensivo, el hecho de jugar como local en un campo neutral, otorga cierta ventaja al equipo inglés (a pesar de que se jugó sin público), que se ve en la situación donde jugar en un campo neutral le beneficia a ellos, puesto que sus goles aquí valdrán el doble en caso de empate en el global de la eliminatoria.

El problema, bajo mi humilde punto de vista, es la puesta en escena de este planteamiento, se puede refugiar el equipo buscando que no te hagan gol, y poniendo cómo objetivo principal el dejar tu portería a cero, pero no de esa manera, aunque conforme se iba desarrollando el partido, parecía que la cosa salía más o menos bien, porque pasaba más bien poco en éste, el equipo español enganchaba alguna jugada aislada cuando conseguía robar arriba, mientras que el Chelsea intentaba proponer algo más, pero sin demasiado fruto.

Ese 6-3-1 que estuvo usando Simeone estaba dejando claro que firmaba el empate a 0 desde el comienzo del partido, pero también quizás los jugadores elegidos para este sistema no fueron los más acertados, jugadores ofensivos (el 11 antes de empezar el partido parecía un once ofensivo) como Correa o Lemar actuaron al final como laterales, cuando seguramente tendría más sentido si actuaban como carrileros, pero para esto al final tienes que atacar con cierta frecuencia, es decir, jugadores ofensivos acabaron defendiendo casi todo el partido, y poner a estos jugadores a hacer labores a las que no están acostumbradas, acaban haciendo sufrir a éstos.

La primera parte terminaba sin pena ni gloria, pero el Cholo estaba consiguiendo su objetivo: el 0-0, en el partido pasaba entre poco y nada e incluso tuvieron alguna que no cazaron por centímetros.

El comienzo de la segunda parte no iba a ser muy distinto, el Atlético atrás protegiendo el marcador que le valía a su entrenador, y el Chelsea intentando proponer, pero tampoco producía muchos problemas en ataque. El partido se iba trabando por momentos, pero una acción aislada que caza Giroud de chilena, transforma el 0-1 en el marcador para los de Tuchel. Aunque hubo unos minutos de incertidumbre por si el gol acababa subiendo al marcador o no (la posición adelantada del francés era clara, se estaba valorando si el último en tocar era un jugador del Chelsea o uno del Atlético, esto último invalidaba el fuera de juego), pero después de su revisión en el VAR, donde más tarde se mostraba que, efectivamente, el último en tocar era Mario Hermoso, el gol subía al marcador y el plan de los de Simeone, ya no valía.

Pero el primero que mueve ficha es Tuchel, introduciendo a Ziyech y a Kanté, mientras que el Cholo parecía que intentaba que el equipo subiese un poco las líneas, pero sin demasiados resultados. También movería ficha introduciendo a Lodi, Dembélé, Torreira e incluso a Vitolo, pero el “pescado” estaba ya vendido.

El partido agonizaba y el equipo español apenas metía el miedo en las piernas del rival, se acabó el partido y una estadística espeluznante mostraba en buena parte lo que había sido el partido: 0 tiros a puerta del Atlético de Madrid en todo el partido, y eso que el portero del Chelsea, Mendy, las pocas veces que se aproximaron a su área, no había mostrado mucha seguridad que digamos.

El Atlético ve ahora en el horizonte un calendario nada sencillo hasta que se juegue el partido de vuelta: Villarreal, Madrid, Athletic, Getafe…

¿Será capaz el Atlético del Cholo de revertir esta situación?

2) EL RODILLO BÁVARO PASA POR ROMA

En contrapunto a lo vivido en Bucarest, en Roma, el Bayern de Múnich se repuso de su repuso de su último tropiezo en la Bundesliga, donde cayó ante el Eintracht Frankfurt, goleando como visitante a la Lazio de Inzaghi.

Si algunos de tus jugadores no salen concentrados al inicio del partido, pasa lo que pasa, que equipos como el Bayern no perdonan, y eso es lo que pasó en los primeros minutos de partido, cuando el central argentino Musacchio cometió un error garrafal intentando ceder el balón a Pepe Reina, pero éste se quedó corto y no perdonó Lewandowski, que con este gol superaba al mítico Raúl como tercer máximo goleador en la historia de la Champions.

No había pasado aún mucho tiempo desde el primer gol y ya llegaba el segundo, poniendo aún más cuesta arriba la eliminatoria para el equipo italiano, y este gol también significaba otro récord, puesto que el gol que convirtió Musiala, que cumplía en dos días los 18 años, lo convertía en el jugador inglés más joven en marcar en la Champions League, y el segundo histórico en este apartado, solo superado por Bojan en su día.

El partido avanzaba y el conjunto italiano tenía algunas ocasiones para intentar reducir la diferencia en un gol, pero justo antes del descanso, otro fallo defensivo, causado sobre todo por la pasividad, costó el tercer gol para los alemanes antes de llegar incluso al descanso, esta vez obra de Sané tras un rechace, pero no iba a romper ningún récord en esta ocasión.

El encuentro llegaba al descanso y la sensación que había es que el equipo alemán podía hacer más daño aún con todo lo que quedaba por delante. Y lo hizo, porque nada más comenzar el segundo tiempo, un gol en propia de Acerbi ampliaba la diferencia hasta el 0-4, un resultado casi imposible de remontar para la vuelta.

Pero la Lazio sacó un poco de orgullo e inmediatamente recortó distancias gracias a Correa, y aunque ambos conjuntos tuvieron sus ocasiones en toda la segunda parte, el marcador no se movería más veces y el equipo alemán dirigido por Flick se llevaría un botín que dejaría prácticamente sentenciada la eliminatoria, puesto que la Lazio tendría que marcar al menos 4 goles en Múnich para pasar a cuartos.

La primera piedra en el camino para el actual campeón de Europa la solventó con bastante solvencia los de Flick, solo falta rematar la faena en su propio estadio, el Bayern sigue un firme paso en Europa como el que está llevando en Alemania.

La vida sigue igual para Lewandowski y compañía.

Deja un comentario