Michelle Le Boucher Carrasco
Hoy le han concedido un deseo.
¿En qué lo gastará?
Dejemos de lado lo material y busquemos algo más existencial.
Voces resuenan pidiendo felicidad total pero… no, no, jamás la pedirá. ¿Quién soportaría una vida como tal?
Si el silencio no estuviera, ¿ quién gozaría de cada nota musical?
Cómo conocer una lágrima ligera si nunca te fuiste a ahogar.
Con su ancla bajo tierra y su cuerpo en su zona natal por qué se iba a condenar.
Desearse constante felicidad es equivalente a no querer serlo jamás. Pues cómo conocer júbilo sin tristeza, bondad sin maldad, cómo conocer lo que nunca está por llegar.
Así pues deseo concedido, déjala en su mundo terrenal y otórgale ángel un poco más de tiempo para pensar.