Las chicas del radio

Cristina Garrido Sánchez

Quizás, si no hubiera estado cursando esa asignatura, no lo habría leído. Pero he tenido la suerte de tener que leerlo, y quiero compartirlo con vosotros. Esta reseña es para un libro que se lo merece y es que Las chicas del radio, de Kate Moore, debería ser lectura obligatoria.

Las chicas del radio, nos ubica en la América de los Felices Años 20, donde el estado de bienestar se palpaba cada día. En la industria estaba ya presente el radio, recientemente descubierto por el matrimonio Marie y Pierre Curie, y que marcó un antes y un después en la historia.

El radio era el elemento de la época, partícipe desde la industria hasta la cosmética, llegó a considerarse “el material todopoderoso”. Uno de los usos que se le dio fue pintar con él las esferas de los relojes que los soldados llevaban en la guerra y por ello durante la I Guerra Mundial, el desarrollo de estas industrias creció exponencialmente. Cada número de estos relojes era pintado manualmente por las llamadas “pintoras de esferas”, jovencísimas mujeres de los Estados de Nueva Jersey y Ottawa, donde estaban las fábricas de relojes, trabajaban día y noche pintando meticulosamente esferas. Las llamaban “artistas” y eran la envidia de todas las jóvenes de la ciudad.

El trabajo era considerado un prestigio, el carísimo radio les daba a las chicas además de un buen sueldo, un brillo especial. Literalmente. El polvo de radio utilizado para hacer la pintura se depositaba en todas partes, estaba suspendido en el ambiente y brillaba en su pelo, su ropa, sus uñas…ese efecto luminiscente que ellas consideraban un halo especial: la radiación.

La táctica de pintura era fácil: “Chupar, mojar y pintar”. Así pues, aprendieron a llevarse el pincel con pintura de radio a la boca, tenerlo entre sus dientes y pintar uno tras otro, miles de relojes. Y pagaron muy caro por ello, de hecho, pagaron con sus vidas. El radio se acumuló en su cuerpo, sin ellas saberlo, y se depositó en sus huesos proporcionándoles un dolor más allá de lo humanamente imaginable. Estaban totalmente intoxicadas.

Nadie les dijo que el radio las mataría poco a poco y nadie quiso reconocérselo. ¿Cómo iba “el sol líquido” a ser perjudicial? Esta historia reúne, con nombres y apellidos, las voces de aquellas mujeres que gritaron por su vida, demuestra la presión de la industria y el entramado que hay detrás de ella, pero sobretodo cuenta como la lucha de estas pintoras de esferas, cambio la historia y salvó la vida de miles de trabajadoras.

El libro está escrito de forma ágil, atrapa y conquista a partes iguales, te absorbe y penetra, al igual que el radio, en tu interior, atrapándote con su lectura. Las chicas del radio es un libro que merecía ser escrito, y merece aún más, ser leído.

Si así lo quiere el destino, llegará al otro mundo sabiendo que ha hecho un sacrificio para ayudar a otras” Sobre Catherine Donohue, periódico Chicago Herald-Examiner, 14 de Febrero de 1938.

The Radium Girls: The Dark Story of American´s Shining Women, by Kate Moore. Capitán Swing Libros, S.L (2018)

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