Pablo Martínez
Casi cualquiera pronuncia un “te quiero”
a las seis de la madrugada
casi cualquier mirada desmiente.
Es temprano,
pero mañana olerá a tabaco rancio y matices de despedida
suena reggaetón antiguo
y bailan
todos bailan.
Ayer fue un día para olvidar
pero hoy no lo es tanto
estoy pensando en volver a casa
pero “ponme la gasolina”
que hoy no lo es tanto.
Todos bailan
pero en sus caras se distingue quién finge,
yo camino por un suelo lleno de botellas
y mentiras con fecha de caducidad
las cuáles nadie se acordará cuando despierte,
yo agacho y pregunto
“hey, ¿La has visto?”,
pero hace un par de años que la vieron pasar.
Cuando se acerca el final
la derrota quema más que nunca,
estoy buscando un último chupito de jagermeister
o unos labios que me mientan,
a estas alturas
cualquiera vale.