Muchos hemos oído ya los famosos métodos para ordenar nuestro entorno y vidas de Marie Kondo, autora, empresaria y consultora de organización japonesa, cuya serie en Netflix “¡A ordenar con Marie Kondo! y libro “La magia del orden” han sido bestsellers alrededor de todo el mundo. Este método de ordenar, consiste en la valoración de los objetos que tenemos (como ropa, maquillaje, perfumes, productos u objetos de cocina…), y considerar si realmente nos hacen felices o no, para así poder deshacernos de ellos. De esta manera, prescindimos de las cosa que sobran en nuestra vida y la acción de ordenar se hace mucho más llevadera, puesto que tienes menos objetos, pero son aquellos que exclusivamente te hacen feliz.
Y es que el modelo de vida minimalista está triunfando entre muchas personas y son cada vez más aquellos que deciden prescindir de los excesos para centrarse en aquellos productos de calidad que realmente importan.
Hoy hablaremos con Jorge Díaz, el cual, a raíz de descubrir este estilo de vida, empezó a implementarlo y nos contará su experiencia personal.

¿Cómo te planteas empezar a ser minimalista?
Aunque el “boom” haya ocurrido con el contenido que ofrece Marie Kondo, este tipo de vida lleva realizándose desde hace muchos años. Yo lo descubrí gracias a unos vídeos en YouTube, los cuales, personas que también habían decidido dar el paso, te explican sus experiencias y consejos para empezar.
¿Qué ventajas le ves a este tipo de estilo de vida?
La ventaja fundamental que le veo es el poder valorar lo que tenemos. Vivimos en un momento, en el que podemos adquirir cualquier artículo de forma muy rápida y por poco dinero. Antiguamente, esto no era así, y creo que este consumismo nos hace que perdamos la importancia que supone acumular de forma compulsiva objetos que después acabamos olvidando en un cajón.
¿Qué es lo más difícil?
Sin duda alguna: mantenerse. Al principio, cuando tiras todo aquello que ya no utilizas, es muy liberador porque te das cuenta de que el poner orden a tu entorno y tu vida va a ser más sencillo. Sin embargo, no es cuestión sólo de tirar cosas, sino de no volver a ese bucle de comprar compulsivamente algo que no nos hace falta.
¿Qué consejos le darías a una persona que quiere empezar a llevar una forma de vida más minimalista?
Lo primero de todo, que sea consciente que al principio cuesta mucho deshacerse de todo eso que no nos hace falta en nuestra vida. Es como entrar en una fase de negación en la que de repente esa camiseta con la etiqueta puesta que compraste hace 3 años y nunca te has puesto, se convierte en una de las prendas más importantes del armario. Tenemos que ser conscientes de que nuestro tiempo con ese objeto ha terminado y puede ser aprovechado en una segunda vida con otra persona gracias a puntos de recogida o contenedores de reciclaje.
FDO: Elsa Nieto Martínez