Aunque estos dispositivos nos brindan mil oportunidades y ventajas, como podría ser visualizar las películas que más nos gustan desde otros medios que no sean la televisión, o poder tener toda la información que queramos a un click, en los últimos años se ha dado un exceso de uso de las tecnologías en nuestro día a día, en el que nuestro físico y salud mental se pueden ver afectados.
A día de hoy, es más que evidente que la larga exposición causada por las 9 semanas que hemos estado confinados, han causado mella y hemos podido notar algunas secuelas ante las horas que hemos pasado delante de estas pantallas.
Maria Teresa Aguado, estudiante de psicología nos explicará qué tipo de desventajas puede tener esta exposición y cómo podemos buscar otras alternativas de entretenimiento.
¿Qué repercusión puede provocar el uso excesivo de aparatos tecnológicos?
En cuanto a la repercusión que puede crear en nuestra fisiología, este uso excesivo se puede hacer notar con la irritación de ojos, dolores de cabeza y cuellos, problemas para poder enfocar ocularmente… Sin embargo, creo que los efectos que provoca a nuestra salud mental pueden ser más nocivos aún, ya que un uso excesivo de la tecnología puede causar en nosotros ansiedad, nerviosismo, depresión, insomnio… ya que se genera en nosotros gran dependencia.
¿Cómo podemos reducir este uso?
Lo principal es reducir las horas de consumo. Por otro lado, también es recomendable informarse y tomar conciencia sobre el uso saludable de las tecnologías.

¿Cómo sería un uso correcto de estas tecnologías?
Entre las claves para tener un uso correcto de las tecnologías estaría: no hacer un uso continuado de más de 4-5 horas. No utilizar ningún dispositivo tecnológico durante actividades que supongan un esfuerzo de concentración (estudio, conducir…). Abandonar el uso de dispositivos 1h antes de irnos a dormir. Ajustar el brillo de las pantallas, utilizando preferentemente un modo de lectura o colores amarillentos para no dañar la vista. Evitar posturas incómodas al ordenador…
¿El cambio de fase ayudará a que este consumo se reduzca?
Obviamente durante el confinamiento todas estas medidas de precaución se han vuelto bastante difícil de cumplir por la situación y el contexto que nos tocaba vivir. Sin embargo, la restricción del confinamiento y los nuevos horarios más amplios que nos permiten disfrutar más tiempo del exterior, pueden volverse un gran aliado para hacer una “desintoxicación” de tecnología, aprovechando para hacer más deporte o sociabilizar con nuestros seres queridos.

FDO: Elsa Nieto Martínez