Marta Avilés es una joven profesora de yoga y yoga aéreo, y posee su propia marca de yoga: Aireyoga. Entre otras formaciones, estudió y se ha certificado por Aeroyoga Official Institute y Yoga Alliance.

– Debido a la situación actual de confinamiento, se están dando muchas clases online. ¿Cómo es esta experiencia?
Prácticamente la sensación de dar una clase presencial u online es la misma, siempre y cuando sea de forma individual. Pero dar una clase online en grupo es mucho más difícil, ya que la atención que se puede dar a los alumnos no puede ser tan personalizada. Ahora mismo doy clases de uno en uno, y se pueden personalizar. Por ejemplo, tengo una alumna que está embarazada, y son clases adaptadas a ella. Hay otras personas con las que doy clases más orientadas a la meditación debido a diferentes problemas que están teniendo durante la cuarentena, y otras que hacen un yoga más activo, con ejercicios de fortalecimiento. Al tener una atención personalizada puedo corregir las cosas en el momento.
– Hay muchos estilos de yoga. ¿Cuál impartes tú?
En las clases de yoga en suelo, hago una mezcla entre Ashtanga yoga y Hatha yoga. Ashtanga yoga añade una secuencia de posturas fijas ya predeterminadas, y es más activo. Hatha yoga son posturas más estáticas, y se centran sobre todo en la calma y en la respiración.
También hago yoga aéreo, que utiliza las mismas posturas que se usan en Hatha yoga y en el resto de disciplinas de yoga, y las adapta a las telas acrobáticas. Las telas no son las típicas que se cuelgan desde el techo. Son como una hamaca, ya que están cerradas por abajo, y dan mucha más seguridad, porque no buscamos la acrobacia, sino la adaptación de las posturas de yoga. Esto añade más diversión, y ayuda a equilibrar la espalda.
– ¿Todo el mundo puede llegar a hacer yoga aéreo?
Sí. Tiene diferentes niveles: el restaurativo, el yoga en fases uno y dos, y el acrobático, así que se adapta a las necesidades de cada alumno. Si hay alguien con un problema de desviación en la columna, no va a empezar con yoga acrobático, sino que va a empezar con yoga restaurativo para que su cuerpo se vaya adaptando.
– ¿Qué preparación has tenido?
Mis padres han sido profesores de yoga. Lo he vivido desde pequeña, y siempre me ha parecido lo más natural del mundo. Cuando empecé la universidad también empecé a recibir clases yoga, y hace un año decidí ponerme muy en serio, con las tres modalidades que he mencionado anteriormente. Después pasé a las formaciones oficiales.
– Muchas veces se tiende a vincular el yoga con un sentimiento más espiritual. ¿Están ligados?
Se tiende a vincular al budismo, porque se practicaba en esa cultura. Pero realmente el yoga está considerado un deporte, y se puede desligar totalmente de esa parte religiosa. Otra cosa es la interiorización propia, porque las meditaciones o simplemente gestionar la respiración ya están haciendo que “estés en ti mismo”, muy concentrado en el presente.
– ¿Por qué es tan importante la respiración?
Poniendo como ejemplo la modalidad Ashtanga, cada vez que abrimos el pecho, inhalamos hacia arriba. Después acompañamos el movimiento cuando cerramos la postura hacia abajo, y soltamos el aire. De esa forma acompañamos al movimiento, y nos ayuda a que la respiración se equilibre y no estemos expirando o inhalando demasiado, porque si no el cuerpo se cansa y no tolera el ejercicio completo. Además, cada estado de ánimo va asociado a un tipo de respiración. Si gestiono mi respiración a una de relajación, puedo gestionar mi estado de ánimo, y nos ayuda a mantener la concentración en las posturas.
–¿Se puede hacer yoga solo?
Sí que se puede hacer, pero cuando ya tienes unos conocimientos previos. Puedes intentar hacerlo solo, pero que hagas las posturas correctamente o que notes una mejoría real en tu cuerpo es otra cosa. Si te guía un profesional que se ha formado y que ha estudiado la anatomía del movimiento, te va a ayudar mucho más y va a prevenir lesiones.
– ¿Tienes algún consejo para las personas que quieran practicar yoga durante la cuarentena?
Afortunadamente muchos profesionales del yoga están publicando una gran cantidad de vídeos y están haciendo directos en las redes sociales. Debes tener cuidado y revisar que las personas que recomiendan los ejercicios sean profesionales, y que tengan las titulaciones apropiadas, porque si no es posible lesionarse. Si quieres hacer posturas de fortalecimiento y es la primera vez, es muy aconsejable que te guíes con algún profesional que sube vídeos o da clases online. Si quieres hacer cosas más relacionadas con la respiración o la meditación, es totalmente plausible que cada uno en su casa se guíe a sí mismo, aunque un profesional siempre te va a ayudar más.
Fdo: Pablo Albaladejo