Mucho se ha hablado estas últimas semanas sobre la situación en el empleo y en la economía, además de aquellos estudiantes de corta edad que tienen que promocionar a un siguiente curso, pero los universitarios están entre la espada y la pared, se van a enfrentar a una situación inédita en su evaluación. Saber cómo actuar y enfrentarse a esta pandemia es vital para lograr sacar adelante un curso académico diferente
El cambio de rutina producido por la cuarentena es un nuevo contexto para el estudiante que puede ser muy tentador para postergar las actividades y perder el ritmo de estudio. Por otro lado, implica estar conectados a Internet para tener acceso a su material de trabajo, lo que se puede convertir en un recurso distractor, ya que se podrá acceder a otras actividades de entretención.
Sin embargo, si el estudiante logra autorregularse, puede tener autocontrol para no desviarse de su meta central que es la académica y en este caso, planificar sus actividades con el fin de lograr sus objetivos. Es necesario habilitar un espacio para estudiar sin distracciones, planificar la semana y el día con la lista de tareas que se realizarán. También se pueden usar alarmas con el tiempo que se designará para efectuar cada uno de los trabajos académicos y las pausas de descanso entre cada una de ellos.
La propia Universidad de Salamanca ha elaborado una infografía para evitar caer en la depresión y ansiedad de estos días:

De igual modo, se recomienda mantener un contacto permanente con los docentes para consultar las dudas que surjan en el estudio y destinar horarios específicos para conversar con sus compañeros por Whatsapp u otras plataformas.
Tan importante como lo anterior, es procurar dormir 8 horas, alimentarse adecuadamente, hacer ejercicio físico y tomar abundante líquido. Además, se puede complementar incorporando rutinas de relajación y/o meditación de 5 minutos diarios. Hay que despejar nuestra cabeza de las responsabilidades diarias, igual que hacíamos en nuestras rutinas.
Firmado: Juan Carlos Zaragoza Tomás