Dormir, descansar y relajarse son partes imporantes del día a día para poder afrontar los retos diarios
El ritmo de vida actual nos somete a un esfuerzo constante. A lo largo del día, caminamos,
subimos y bajamos escaleras, nos sometemos a largas jornadas de trabajo… Al finalizar,
nos hemos ganado un saludable y reparador descanso. Y es que, tenemos que estar listos
para la mañana siguiente.
La OMS, recomienda un número de horas de descanso dependiendo de la edad de cada
persona. Los adultos deben dormir entre 7 y 9 horas al día para poder realizar sus
actividades con energía. Los bebés generalmente duermen unas 16 horas diarias. Los niños
pequeños necesitan unas 10 horas de sueño, mientras que los adolescentes necesitan, al
menos, 9 horas. Para lograr el máximo de los beneficios restauradores del sueño, es
importante lograr una noche completa de sueño de calidad
El dormir ayuda a pensar con más claridad, a tener mejores reflejos y a concentrarse mejor.
Sin embargo, descansar no solamente es fundamental para el cerebro. Afecta las hormonas
de crecimiento y del estrés, nuestro sistema inmunitario, el apetito, la respiración, la presión
arterial y la salud cardiovascular.
Durante la noche, la frecuencia cardíaca, la frecuencia de respiración y la presión arterial
suben y bajan, un proceso que puede ser importante para la salud cardiovascular. Mientras
duerme, el cuerpo libera hormonas que ayudan a reparar las células y a controlar el uso de
la energía que hace el cuerpo. La investigación demuestra que la falta de sueño aumenta el
riesgo de padecer obesidad, enfermedades del corazón e infecciones.
El sueño lo podemos comparar con otra de nuestras actividades que sustentan la vida:
comer. Tanto el comer como el dormir están regulados por poderosos impulsos internos.
Estar sin haber comido produce la sensación incómoda de hambre, mientras que estar sin
haber dormido nos hace sentir cansados.
Entre los tratamientos más efectivos se encuentran la relajación y las técnicas de
respiración profunda, además de un buen equipo de descanso como es el colchón o
almohada.