La batalla de Enero

Los exámenes finales llegan a oídos de todos, hasta a los de aquellos que no estudian.

Por Pablo García Sáez

Es la época del año en la que los alumnos del instituto descansan, se reúnen con sus familias, disfrutan de buena compañía y regalos. Los universitarios hacen todo eso, pero su regalo principal es tener que estudiar cada día para las pruebas finales de la Universidad. Y es que están presentes en todas nuestras conversaciones, desde la primera charla de la cena de Nochebuena, a la última copa de champán de la última noche del año, llegando muchos, a brindar por ellos.

Y sí, no aguantamos estar metidos en casa delante de un papel o un libro, pero en el momento en el que los finalizas te quitas una gran presión de encima que te acompañaba desde hacía meses. Es en ese momento cuando te sientes realizado, orgulloso y cómodo en un ambiente de retos que llega a su fin, al menos hasta los exámenes de junio. Qué mejor momento que éste, el de la vuelta del periódico universitario para dar unos consejos para llevar tus exámenes con total tranquilidad y a tu ritmo.

Debes saber que con las nuevas tecnologías y los grupos de Whatsapp y redes sociales, estamos más atentos a cómo los demás están estudiando, que a cómo nosotros mismos estudiamos. Desconecta, apaga el móvil, ve a tu ritmo. No te agobies porque la listilla o el listillo de clase lleven todo aprendido. Si crees en ti mismo, sacarás incluso más que ellos.

Hablando de listillos y personas inteligentes, pregunta a aquellas personas a las que se les da mejor que tú una materia, y pídeles ayuda. Si les cuesta un poco echar la mano, ayúdales tú con otra asignatura que se te de bien. Si te piden dinero… ¡No les pagues! Para eso ya están las clases particulares.

Como último consejo, no dejes todo para el último momento, es mejor ir poco a poco que pegarte el atracón de última hora. Sin embargo, debes seguir tus métodos de estudio y sé fiel a lo que es efectivo para ti, a lo que te ayuda siempre.

Llegado a este punto, haz caso a lo más importante, un examen no determinará tu vida, puedes recuperarlo cuando sea la fecha de hacerlo, pero tu forma de ser quizás no puedas recuperarla en un futuro si no te esfuerzas en sacar tu propia identidad, tanto estudiando, como en la vida misma.

¡Ánimo con todo lo que os propongáis en la vida!

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